Los medios y los fines

Desde hace casi dos años asistimos al incumplimiento sistemático de las grandes promesas republicanas con que nos taladraron durante años. Sin restarle valor a la manipulación mediática, y para no caer en la pereza analítica, habría que buscar explicaciones complementarias al apoyo evidente que recibe el gobierno por buena parte de la población, aun en sus intervenciones más cuestionables.

La campaña de Cristina no es una “duranbabización de izquierda” figurada en los manuales de procedimiento de los expertos en hacer “ganar” o “perder” elecciones, o en el sentido común al que nos obligan Fantino o Lanata. La campaña de Cristina contiene el germen potencialmente vivo de una asamblea o un mitín de comuneros libres.

 

Por Horacio González*

 

(para La Tecl@ Eñe)

Por Daniel Pepe | 12 de Noviembre de 2016

 

El Terrorismo de Estado implementado entre 1976 y 1983, fue la condición fundamental para imponer un modelo económico neoliberal. Como reconociera alguno de sus protagonistas, la política económica aplicada desde marzo de 1976, era “incompatible con cualquier sistema democrático y sólo aplicable si la respalda un gobierno de facto”, pero además muchos delitos de lesa humanidad fueron cometidos expresa y únicamente por motivación económica.