Por Daniel Pepe | 12 de Noviembre de 2016

 

El Terrorismo de Estado implementado entre 1976 y 1983, fue la condición fundamental para imponer un modelo económico neoliberal. Como reconociera alguno de sus protagonistas, la política económica aplicada desde marzo de 1976, era “incompatible con cualquier sistema democrático y sólo aplicable si la respalda un gobierno de facto”, pero además muchos delitos de lesa humanidad fueron cometidos expresa y únicamente por motivación económica.

Ante la interna política del peronismo o los análisis de coyuntura, Jorge Alemán plantea en esta nota que el kirchnerismo es la señal más clara de que ha llegado la hora de admitir que un Frente que aspira a poner freno al neoliberalismo, o es de izquierda o no es, y que el peronismo debe sumarse al Frente liderado por Cristina para respetar su memoria política.

 

Por Jorge Alemán*

(para La Tecl@ Eñe) 

 

Durante la charla Mirtha llora. No se trata del llanto que arremete hermanado con el recuerdo o la nostalgia. Es el llanto del dolor de una herida abierta, del dolor a flor de piel, del dolor que se acrecentó con el paso del tiempo cuando no existían paliativos o remedios que permitieran suturar lastimaduras del cuerpo que se extendían hasta el alma, que trascendían del cuerpo individual al social por el simple hecho de ser compartidas por muchos. Un dolor tan profundo que sigue vigente a pesar de los 12 años en los que la justicia se impuso a la impunidad y que solo será superado cuando el último de los represores sea condenado. Y ese día las lágrimas seguramente seguirán fluyendo pero por la falta, por el amor, por el recuerdo de vidas reivindicadas en su inteligencia, en su compromiso y acción, en su entrega y en sus valores.

Después de Ernesto Laclau, el Populismo alcanzó una nueva complejidad teórica. Laclau produjo una ruptura con las categorías socio-históricas en las que el Populismo era pensado, para pasar a construir una teoría posmarxista y posestructuralista del mismo. Mencionar este contexto nos da una idea de la nueva complejidad del término.

El encuentro se realizó el local del Movimiento Evita en CABA, a cuadras de la Plaza de Mayo, un jueves feriado y caluroso de diciembre mientras a pocas cuadras se realizaba una nueva edición de la Marcha de la Resistencia.