Por Mercedes Marcó del Pont, para el sitio https://www.elcohetealaluna.com/

 

El FMI ha ratificado su posición contraria a anclar el tipo de cambio. Desde su punto de vista, la devaluación (que hasta septiembre fue del 55,3% en términos interanuales) permite avanzar con el ajuste que consideran necesario. Por un lado, ha impulsado un fuerte cambio en la distribución del ingreso y una disminución del salario en dólares del 45% en lo que va del año. La contracara es que, de no abrirse las negociaciones paritarias, la capacidad de compra del salario sufrirá la peor caída desde el año 2002, con una reducción en torno al 11%/13%. Por otro lado, el encarecimiento del dólar debería forzar una disminución del desequilibrio del balance de pagos a través de la retracción de las importaciones y la reducción del déficit de turismo. El ajuste también ha contribuido a licuar parte de los colchones de liquidez pasibles de ser dolarizados.

 


Extraído del muro de FACEBOOK del compañero YUYO Ceballosa

Hay un hilo que une al Senegal, ese país de África occidental ex colonia francesa que toma su nombre del río que lo atraviesa, con la Argentina: el poeta haitiano Jean Brierre.

Brierre fue un poeta nacido en Jeremie, Haití, tras la invasión estadounidense y que se crió en el odio al imperialismo. Se sumó al movimiento de la negritud, un colectivo de poetas de inspiración marxista que hacía hincapié en el orgullo negro y las raíces africanas, cuyos mayores referentes eran el cubano Nicolás Guillén y el caribeño de Martinica y figura clave de la revolución argelina Franz Fannon.

Por Anibal Pitelli -ex-intendente de Chivilcoy-, publicada en EL PAÍS DIGITAL -10/09/2018-

La Argentina implosionada, corroída por el capital financiero y la impericia del gobierno de Macri, no solo tiene en vilo a todo un país, no solo sumerge en la pobreza y sufrimiento a millones de argentinos, sino que no nos deja ni un minuto para reflexionar de otras cosas.

Pero resulta que aún al borde del abismo –una vez más- debemos intentar poner algo de luz sobre lo que cada uno representa. En este caso lo hago sobre la expresidenta.

Por Alejandro Goldín

A pesar de las fotocopias de los cuadernitos, la imagen positiva de Cristina crece, al igual que su intención de voto. También es cierto que aún hay una parte importante de la sociedad, un núcleo duro gorila y un porcentaje no menor que absorbe sin filtro el discurso hegemónico, que la odia o no la quiere. Muchxs propagandistas, comunicadores mercenarios y serviciales; y también opoficialistas y «peronistas racionales» que cogobernaron con Macri hasta hace cinco minutos, y no son otra cosa que colaboracionistas de este régimen oligárquico, repiten y repiten y no se cansan de repetir que ese techo de Cristina le impide triunfar en un balotage, como si la política fuera una foto que se cristaliza; y no una película infinita en la que las imágenes cambian permanentemente.

Por Jorge Alemán:

El discurso de Macri es el discurso del psicópata: niega y tergiversa lo que podemos percibir por nuestra propia experiencia, lo cual es enloquecedor. Pone a la víctima en el lugar del culpable de su propio sufrimiento, lo cual genera sobre la víctima el efecto de confundirla y deprimirla.