- Detalles
- Visto: 2050
Por Alejandro Quiroga
El 6 de julio de 1976, a unos 30 km al sur de General Güemes (Salta), el teniente Carlos Mullhall ordena la masacre de Palomitas: 11 presos políticos son fusilados y sus restos dinamitados para fingir un enfrentamiento.
- Detalles
- Visto: 2184
Escrito por el COLECTIVO MARAMBIO
Si vamos a hablar de coyuntura, dos de los temas que ocupan el centro de la escena son el desarrollo de la pandemia provocada por el COVID 19 y la expropiación de Vicentín. Durante los últimos días han compartido cartelera con el escándalo del espionaje ilegal macrista y puede que en los próximos días lo hagan con la presentación en el Congreso de la contribución de emergencia que se le cobraría a las grandes fortunas del país.
- Detalles
- Visto: 1845
Add a comment
- Detalles
- Visto: 2947
Por Daniel Cardozo, UNAJ-UBA
La reciente decisión gubernamental de intervenir en la Cerealera Vicentín, más allá de sus avatares volvió a instalar, por si fuera necesario, el rol del Estado en un sitial central en la coyuntura política nacional.
Si bien logró desviar u opacar el intento derechista de golpear sobre lo acertado o no de la por ellos denominada “cuarentena” permitió agitar fantasmas que, a veces, nosotros mismos asumimos.
Leer más: Estado, peronismo y cerealeras: de ayer nomás al presente
- Detalles
- Visto: 1843
Movimiento 9 de junio 1956
La Casa de la Memoria y Resistencia Jorge Nono Lizaso, rinde homenaje a los héroes y mártires del Movimiento de Recuperación Nacional, que fueron fusilados por orden de la oligarquía desde el 9 al 12 de junio de 1956. Entre ellos: Nicolás Carranza, Carlos Lizaso, Mario Brión, Vicente Rodríguez, y Francisco Garibotti, secuestrados en Florida y posteriormente masacrados en los basurales de José León Suárez la madrugada del 10 de junio de 1956.
Contaremos con la presencia online del escritor, Daniel Brión
Te esperamos: participá.
Por ZOOM ID 349 782 2341
Contraseña 6J6Xyh
Avellaneda ha sido elegida como capital de la insurrección. No obstante, no se toman medidas especiales para convertirla en baluarte ni para asegurar el éxito de esta operación vital de asentar un comando y un centro de comunicaciones. No existe concentración de hombres ni concentración de armas ni concentración de espíritu guerrero. En el interior de la escuela han quedado seis hombres: el teniente coronel José Albino Yrigoyen, a quien el comando revolucionario ha confiado la sección comunicaciones; el capitán Jorge Miguel Costales, los civiles Dante Hipólito Lugo, Norberto Ross, Clemente Braulio Ross y Osvaldo Alberto Albedro. Al día siguiente serán una lista de seis muertos.